Querida Sari Baldauf
Según he estado leyendo, cuando empezó usted a trabajar en Nokia un teléfono móvil costaba cuatro mil dólares, y solo un millonario o un loco podía comprar uno. Estoy segura que se acuerda. Yo ni imaginaba que esto existía, solo en las películas de ciencia ficción. Algunos de los peores…